S?bado, 13 de abril de 2013

 Cuando el alcohol dejo de tener el efecto deseado.

Y  llego el día que pensé que a mí nunca me alcanzaría, ¿por qué a mí? Nuevamente tenía un trabajo bien remunerado, tenía un puesto del tamaño de mi ego, era cuestión de socializar con unas cuantas gentes y llegaría a lo planeado, pero nunca conté con lo que me ocasionaría tomarme ese tequila en ese bar ¡! Regresar al último estado inconveniente en el que estuve y un poco más.

Sentir la agonía a vivo y a todo color, sentir esas ganas inmensas  de morir, la muerte encima de mí, ese frio insoportable, ese calor interminable, pensar que todo había acabado para mi, ese maldito alcohol ya no me hacía olvidar mis desgracias, ni mis temores, ya tampoco me hacía feliz, al contrario aumentaban mis miedos,  y mi infelicidad iba también en aumento, ya no era agradable, no era nada agradable pasar esas crudas  arrinconado en mi depa con miedo a todo, me horrorizaba oír pasar a la gente por la banqueta, oír gritar a los niños, ese temor que tocaran la puerta, ese terror a la luz, ese delirio de persecución.

Que paso esa noche no lo sé, solo desperté tirado en el parque después de una noche de ingerir alcohol y drogas,  desmoralizado totalmente camine con la cabeza agachada a mi depa, sintiendo vergüenza de mi persona, en que me estaba convirtiendo, más bien en que me había convertido.

Hoy se que dios siempre estuvo a mi lado, hoy se que tuve que fondear de esa manera para entender lo maravillosa que es la vida, que los problemas siempre van a existir y que el alcohol no es una manera de remediarlos, estuve a punto de perder mi vida por una congestión alcohólica, gracias a que mi hijo estuvo ahí hoy  puedo platicar esto.

 


Publicado por joisma @ 5:10  | Personal
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